August 22nd, 1993

Al Fin, los Intelectuales

Por OLGA CONNOR, Redactora y Editora de El Nuevo Herald
Publicado en El Nuevo Herald
22 de agosto del 1993

Es historico. Este fin de semana se celebra una asamblea para dar a luz el nuevo Comite Cubano por la Democracia (The Cuban Committee for Democracy-PAC), un Comite de Accion Politica.

El oido esta harto de prestar atencion a tanta fraccion que surge entre los exiliados de esa sufriente isla.

Pero este grupo no es igual a los demas.

No es de corte “vertical”. Digamos mas bien que es de difusion horizontal, porque no busca la posicion unica, sino el pluralismo. Y lo que mas asombra es que haya sido creado por intelectuales cubanos que han visto llegar la hora de tomar partido de modo efectivo.

Ya estoy oyendo decir a los recalcitrantes: “!Abajo los intelectuales!”

Otro tanto le gritaron los falangistas en una asamblea a Don Miguel de Unamuno, a raiz del triunfo franquista en Espana, cuando este se atrevio a disentir. Al ser abucheado, alguien pidio respeto para aquel gran intelectual de Espana. El gran vasco de Salmanca no pudo sobrevivir por mucho tiempo aquella respuesta. El deseo de sus detractores se cumplio.

Esperemos que estos estudiosos de ahora esten preparados para los dardos que reciban de los varios protagonistas politicos de esta ciudad tan poco racional.

Ese grupo de intelectuales “sigue llevando a Cuba en el corazon”, sugiere Alejandro Portes, autor de City on the Edge: The Transformation of Miami –recien salido de las prensas –, unos 200 articulos y cinco libros mas, y profesor de sociologia de la Catedra John Dewey en la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.

Portes, de 49 anos, es el padre de este proyecto, el magister, uno de los mas sobresalientes en su campo, dice Maria Cristina Herrera, comparandolo con el personaje extrano y maravilloso de la novela El Juego de Abalorios, de Herman Hesse.

Y el es el que firma el parte que se ha enviado a todos los invitados a participar con $1000 como socios fundadores.

Entre los que prontamente se le sumaron estan la propia Herrera, Directora Ejecutiva del Instituto de Estudios Cubanos y profesora de Ciencias Sociales en el Miami-Dade Community
College; la profesora de Sociologia de la Universidad del Estado de Nueva York en Old Westbury, Marifeli Perez-Stable, autora de The Cuban Revolution: Origins, Course and Legacy (La revolucion cubana: origenes, rumbo y legado, Oxford University Press, septiembre, 1993); Ruben Rumbau, profesor de Sociologia en Michigan y coautor con Portes de un libro sobre inmigrantes cubanos y mexicanos; Enrique Baloyra, profesor de la Escuela de Posgrado de Estudios Internacionales de la Universidad de Miami, y unos 10 o 15 cubanoamericanos mas que pertenecen al mundo universitario estadounidense.

Algunos han participado en las reuniones del Instituto de Estudios Cubanos, y Herrera expresa con agilidad mental: “los que no son miembros del Instituto, despues de estar en el PAC lo seran”.

Un PAC es un comite que se forma especificamente para cabildear ante el gobierno de Estados Unidos. Es un grupo para la accion politica. Y es “incorporado” o inscrito legalmente para que se sepa que usara sus recursos economicos con este proposito solamente.

La labor de este en particular sera convencer a los congresistas norteamericanos y al Departamento de Estado que no todos los cubanos somos de extrema derecha, informan sus participantes.

“Los congresistas y senadores perciben a la comunidad cubana como estridente y unilateral”, explica Portes.

“Hay que reclamar un pedazo del territorio a la gente que aparentemente lo tenia controlado”, piensa Herrera, especialmente, cuando “en la etapa republicana no habia espacio para las voces alternativas”.

“Es presentar nuestra ideologia en el Congreso para que vean que en Miami hay otros modos de pensar”, expresa Mari Teri Vichot, promocionista y secretaria del Comite, la cual explica que Lillian Pubillones sera la Directora Ejecutiva en Washington.

?Con que fin se usaran esas “otras voces”? Una senal es que politicos como Alfredo Duran y Magda Montiel Davis, ambos del Partido Democrata, sean socios fundadores. Pero tambien se han unido artistas y profesionales, como Jorge Ulla, codirector de Nadie Escuchaba, y empresarios conocidos, como el presidente interino hasta hoy, Marcelino Miyares.

“Aunque los intelectuales no son muy dados a la actividad politica”, segun Portes, el caso Baeza y “la tentativa de crear un instituto de estudios cubanos en la Universidad Internacional de la Florida controlado por la Fundacion” causaron esta reaccion entre ellos. “Es una idea que se vende sola”, afirma.

Un ejemplo hipotetico de accion politica podria ser apoyar al candidato que se oponga a Robert Torricelli en su estado, o respaldar al politico que en el Congreso proponga ideas aceptables al CCD-PAC.

Es significativo el que Portes haya comentado que hay gente de Washington, congresistas y miembros del Departamento de Estado, que estan muy interesados en que este comite se forme. A tal punto, que uno se pregunta: ?No sera que es Washington es el que quiere que este tipo de PAC “moderado” exista para justificar una reforma en su comportamiento ante el caso cubano?

“Las teorias de conspiracion abundan”, protesta Portes, “pero no me voy a preocupar. Buscamos la simpatia y el apoyo de grupos afines, tanto del Congreso como fuera de Washington.

“El orden de los factores no altera el producto, pero la iniciativa es de cubanos y cubanoamericanos”. Un millon punto dos de cubanoamericanos, afirma Portes, nos hace importantes, sobre todo, por nuestra paridad economica. Y “los poderes en Washington tienen reserva y temor de actuar en contra de un liderazgo que detenta el poder de representar a esta comunidad (el ultraconservador)”.

El embargo contra Cuba es uno de los problemas fundamentales. Y, por lo que he observado, hay opiniones diversas dentro de este grupo; pero Portes declara que hay que presionar al gobierno norteamericano para que se de cuenta de que negociar con el regimen cubano –para que de concesiones politicas a cambio del cese del embargo– no es totalmente contrario a los intereses de la comunidad cubana en el exilio.

Son opiniones racionales y sensatas, que vale la pena considerar, para una reconciliacion entre las dos Cubas. Las alternativas podrian ser inimaginables.