August 2nd, 1997
Foro Concluye a Favor de Negociar
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Por ARMANDO CORREA, Redactor de El Nuevo Herald El Escorial, España El proceso de transición hacia la democracia en Cuba se logrará sólo mediante negociaciones, el diálogo, los pactos y las concesiones, afirmaron los principales intelectuales, académicos y políticos que participaron en el seminario Cuba a la Luz de otras transiciones, que finalizó el viernes en esta ciudad. En el seminario de cinco días, organizado por el Instituto de Estudios Cubanos (IEC) de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y la Universidad Complutense de Madrid, participaron más de 70 estudiantes y se celebró en el Hotel Eurofórum Infante, sede de los cursos universitarios de verano de Madrid. |
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“No hay democracia si no se negocia, si no se pacta”, dijo Marifeli Pérez-Stable, profesora de sociología de la Universidad del Estado de Nueva York y presidenta del IEC. “Esa es una gran lección de la transición”. “En la propia historia de Cuba vemos cómo la Constitución del 40 se formó con los machadistas, los comunistas, los que apoyaban a Batista, los revolucionarios del 33”, agregó Pérez-Stable. “Hacer concesiones no es una mala palabra”. El viernes, Pérez-Stable presentó su ponencia Democracia y Soberanía: La nueva Cuba a la luz de su pasado. Defendió además a la sociedad civil cubana de la década de 1940. “La sociedad civil de esa época tenía fuerza para pedir una mejoría”, explicó. “Se trataba de un poder político y social que concebía una alternativa”. El investigador Iván de la Nuez, que reside en Barcelona, respondió a Pérez-Stable y rechazó la propuesta de una idealización de la democracia de la Cuba republicana. “Las elecciones en Cuba no garantizaron la democracia”, dijo De la Nuez. “Si tomamos a Gerardo Machado o a otros grandes liberales vemos que también fueron grandes dictadores”. El escritor Jesús Díaz, director de la revista Encuentro de la Cultura Cubana, editada en Madrid, insistió en que en la isla hay una carencia casi absoluta de tradición democrática. “Yo apoyé la revolución por convicción, por confusión y después por miedo”, apuntó Díaz. “Como pasé por esos tres estados de ánimo puedo entender a los convencidos, a los confundidos y a los aterrados”. El profesor de economía Carmelo Mesa Lago, de la Universidad de Pittsburgh, aplaudió la intervención de Díaz y agregó que en el exilio también había intolerancia. “Las dos intolerancias se tocan”, dijo Mesa Lago. “Recuerdo cuando participé en el diálogo del 78 con el gobierno de Fidel Castro. Tuve que ir a Miami para explicarle a mi familia las razones por las que había decidido ir a Cuba”. El seminario finalizó con una mesa redonda en la que el poeta Pío Serrano, el abogado Alfredo Durán y los profesores Madelín Cámara, Enrique Patterson y Juan del Aguila analizaron el futuro de Cuba en el siglo XXI. “Esta mesa redonda debió llamarse Cuba después de Castro”, dijo Serrano, que es editor de la Editorial Verbum. “Cuando el disidente cubano Vladimiro Roca nos dice desde una cárcel de la isla que `la nación es de todos’, se está refiriendo a la Cuba poscastrista”. Durán, del Comité Cubano por la Democracia, afirmó que se siente pesimista cuando habla sobre el futuro democrático de la isla. Para María Cristina Herrera, fundadora del IEC, el seminario aportó luz a la problemática cubana. “Nos ha iluminado los incompletos análisis sobre Cuba, desde la perspectiva de los procesos democráticos de otros países”, dijo Herrera. El sacerdote José Conrado Rodríguez, párroco de la iglesia de Palma Soriano y Contramaestre, en la provincia oriental de Cuba, clasificó el seminario como muestra de comprensión en medio de ideas disímiles. “Es un ejemplo de lo que debemos aprender los cubanos”, dijo Rodríguez, estudiante de teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, en España. “Escuchar al otro, respetar las ideas de los otros aunque difieran de las nuestras”. El seminario se dedicó a la memoria del profesor de la Universidad de Miami Enrique Baloyra, que falleció el pasado viernes de un derrame cerebral. El evento se financió con fondos del National Endowment for Democracy (NED) de Estados Unidos y de la Universidad Complutense de Madrid. El NED es una agencia gubernamental no lucrativa que se creó en la década de 1980. “El NED nos dio $61,000 pero no nos impuso ninguna condición”, aclaró Pérez-Stable. “No podemos seguir con la polarización en este tipo de evento de que todo lo que viene de Washington es malo. Si el gobierno nos da los recursos, bienvenidos sean”. |